V.O.S.E.
Y ésta es la versión español de aquel filme de 1959.
Podría haber sido mucho peor, pero está claro que la palabra asesinato y el cadáver no eran suficientes, necesitaban más...
CM.
Y ésta es la versión español de aquel filme de 1959.
Podría haber sido mucho peor, pero está claro que la palabra asesinato y el cadáver no eran suficientes, necesitaban más...
CM.
El cartel koreano de esta película tiene una composición más que interesante. Mirad cómo juegan con las líneas y con los cuerpos.
La peli, todavía en cartel, es una historia de amor más que recomendable.
JG.
Aquí va una obra maestra de los carteles de cine y del diseño gráfico universal, una idea genial del maestro Saul Bass.
¿Cuántas veces se ha repetido, copiado, "homenajeado" y plagiado después esta obra?
CM.
Otra maravilla por excelencia, y que, francamente, supera con creces a la película que representa.
Aunque el que mola de verdad, es el que tienen colgado en una de las paredes de los Princesa...
ET.
El Hombre y uno de los Carteles más guapos. Sin comentarios.
ET.
Lo que más me gustó de esta peli fue sin duda la Banda Sonora. Alucinante. Pero también me encantó la imagen de la peli, me refiero a que tenía un colorcillo muy chulo; daba la sensación de estar en un sueño. Eso es lo que más me gustó, más que la historia en sí (yo es que no soy muy rarita...) y creo que el cartel representa muy bien esto que digo. Es muy bonito.
ET.
Un cartel apropiado para un día como hoy.
Aunque en realidad esta chapa es una genialidad que todo buen aficionado a los carteles de cine podría ponerse siempre.
Está todo: la política, la muerte, el engaño, EE UU, la traición... Sin entrar a valorar el gusto estético, que me parece exquisito. Casi diría que es mejor el cartel que la película... Y eso que tampoco está mal el filme de Jonathan Demme. Aunque la versión de "El mensajero del miedo" de Frankenheimer (1962) tenía algo más de fuerza. La del año pasado, más que fuerza era forzada.
CM.
Fritz Lang fue un creador total. De atmósferas, de estéticas, de mundos propios. Metrópolis (1926) reflejó a la perfección todas las inquietudes (ahora comprobadas) del mundo futuro. Él ya veía que algo negro, muy negro, se cernía sobre Europa, mientras que todos se divertían bailando el foxtrot y el charlestón. La obra maestra no es tanto el cartel, sino ese tremendo diseño creado para un porvenir que empezaba a oscurecerse. El Arte (cinematográfico en este caso) daba un aviso. Todos lo ignoraron.
CM.
El cartel de La escopeta nacional, de Luis G. Berlanga, tiene algo. Me parece curioso y va mucho con el aire de marionetas que le dio a sus personajes en esa magistral cacería de la Transición española. Muchos de los mejores carteles del cine español son ilustraciones más que diseños, si es que se puede hacer esta diferencia. ¿Se puede?
CM.
Una película tan curiosa como ésta no podía tener un póster convencional, y aunque éste no es el oficial, me parece bastante interesante.Creo que el tono va bastante con el espíritu de la película,es simplemente,distinto.
CR.
Elegancia, buen gusto y un exquisito cuidado, son los adjetivos que le vienen a una a la tête cuando piensa en esta peliculita. El regodeo de este hombre en cada detalle es absolutemente genial y difícilmente superable, todo para contar una historia que brilla por su sencillez.
ET.
Espaldas y cabezas (femeninas) que asoman...
JG.
Una muestra de la labor de los responsables de vender las películas en nuestro país... El cartel de la izquierda es una buena idea que culmina una espléndida película de James Foley (1992) basada en una obra de teatro del maestro David Mamet. El de la derecha es el de la adaptación para la cartelera de nuestro país, con ese subtítulo tan alentador y las caras de todas las estrellas que trabajan en el filme. Una duda... ¿Lleva más gente al cine un buen cartel o los caretillos diminutos de los actores?
CM.
Otra peliculita.
ET.
Carteles en horizontal. ¿Recurso justificado o alternativa gratuita? No creo que a los exhibidores les haga mucha gracia porque todos los soportes en los cines están preparados para los diseños verticales... Y sin embargo, tienen su aquel. Como en el caso de esta fabulosa cinta de Danny Boyle (que está ahora de estreno con 'Millones', una bonita película infantil). Un despliegue que combina perfectamente con el mensaje final del filme (que también tiene momentos muy oscuros, por cierto): colores, disposición de elementos, idea de conjunto... Y Además, es un placer los amantes de las tipografías de la familia Helvética. Una gozada.
CM.
Otra alternativa. Naïf a veces (como 'Entre copas'), o muy goyesca, como en este cartel de 'Bulworth' (1998), más que curiosa e interesante película de Warren Beatty (y no sólo porque luzca en ella Halle Berry). Utilizar la ilustración es una opción más arriesgada, muy propia de filmes atrevidos, que no pueden competir comercialmente, sino que van un poco más allá, en busca de un público diferente.
CM.
No es un cartel muy allá gráficamente, pero representa muy bien la película. He de decir que lo inlcuyo aquí porque me gustó lo poco que vi ayer de Nelly y el Sr Arnaud. Sí, me he dejado llevar por mis instintos subjetivos. A veces pasará en 70x100. Quizás podíamos inlcuir otro tema: "Carteles que no te gustan. O sí".
ET.
Un libro a punto de abrirse. Una invitación a entrar, a aceptar la extraña propuesta que se presenta ante nuestros ojos. Y si, de paso, descubrimos el concepto de novela 'Pulp', pues mejor. Hay otros carteles más estéticos (si es que este sustantivo se puede entender como adjetivo), incluso en la filmografía de Tarantino, pero ninguno es tan travieso.
CM.
Una imagen que se ha convertido ya en un icono (y no sólo de una afamada sección de una importante revista cinematográfica española). Cumple con los requisitos de sencillez y de adecuación al estilo de la película, entre naïf (esa tipografía y ese trazo) y simpático, pero con un punto curioso que te atrapa. Por cierto, cinéfilos, si váis a Roma, no dejéis de pasar por el cine de Nanni Moretti, el Nuovo Sacher.
CM.
No he visto esta película, pero dadas las circunstancias y las noticias del día, no queda otra que sacar a relucir este cartel, con estos dos fenómenos en primer plano, en ese blanco y negro alucinante de la época, esos cuellos de camisa gigantes, esos corbatones, esas cabelleras imposibles... Reford/Hoffman "All the President´s Men". Ni más más, ni más menos. Y ahora esperar vuestros comentarios sagaces sobre la película para alquilármela este finde sin falta.
ET.