Conversación en una agencia y/o distribuidora
- Oye, ¿qué hacemos con este cartel, le metemos ahí unascaras, no?
- Sí, sí, claro. Que así no vende ni hostias. Y el
título lo traducimos.
- Eso de "noquin" es como lo de la canción esa, ¿no?
- Llamando a las puertas del cielo, sí.
- Así, sí.
- Y los premios. Metemos premios.
- Pero si no tiene.
- Pues nominaciones. Metemos nominaciones, que alguna
tendrá.
- Y el nombre del director lo ponemos ahí en mitad de la
imagen.
- Mejor, sí.
- Oye, el rojo este creo que es un Pantone que no sé yo
muy bien si...
- Pon un rojo y ya está.
- Un rojo cualquiera, ¿no?
- Sí. Ya está.
- Putamadre.
- ¿Un café?
JG
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que empezamos nuevo año aparententemente anodino (el 6 siempre lo fue, el 6 del BIEN en EGB, el 6 de..., el 6 de... ¡Bah! Ninguna estrella del fútbol ha llevado jamás el 6, fans de Urrutias de la vida abstenerse), si echamos la vista atrás una década, veo que uno de los carteles más decentillos (fue un año particularmente malo, quitando el de Shine, los de Fargo y algún que otro teaser) fue el de Beautiful Girls.
¿Existe ese concepto?
A parte de la mayor o menor pereza que dé la película, hay que reconocer el esfuerzo: si entran
Vean, vean la diferencia de este cartel con el que hay dos posts más abajo.
No tengo ni idea de qué vende, pero hay que reconocer que el cartel de esta peli canadiense es potente.
Cartel teaser de The Matador en el que cambian incluso el formato habitual para simular un cartel taurino.
Un Nicolas Cage hecho de balas es el cartel que de momento se puede ver de "Lord of War", la próxima peli del buen guionista e irregular director Andrew Niccol.
Un documental de casi tres horas sobre el impacto de la globalización en la ancestral cultura del vino. O sea, algo así como la mcdonaldización de la bebida más mítica de la historia de la humanidad. Un drama que asoma por encima de la cabeza de un paisano (un bodeguero de Borgoña, que representa la tradición y el apego a la tierra) bombardeado por el vino moderno. Se vio en Cannes 2004 y aún no ha llegado a España (¿tierra de vino, dicen?).
No soy fan de Star Wars, pero un poco de humor siempre viene bien para vender. Este arte se ha creado con motivo del día del padre y, guste o no la bitrilogía de Lucas, tiene su gracia.
Esta gozada de "filme" tiene un cartel que no está nada mal, pero es verdad que hay demasiados elementos e igual deberían haber jugado más con el observador en la cocina, en esa silla a la que todos se quieren subir; o con el trazado de líneas que representan los movimientos del sujeto; y con ese colorcillo verde cirujano que envuelve la película. De todas formas el naranjilla tampoco está de más, porque le da un aire cálido, que es como se supone que debe ser una cocina. El color y la luz son una maravilla en esta película.