Las pelis de nazis (políticamente incorrecto)
Pues sí: sin gustarme los nazis, me encantan las pelis de nazis, sobre todo aquellas en las que se les oye hablar en alemán y no les traducen ni les ponen subtítulos. Hecha esta confesión tontaina, equivalente a decir que me gustan las anchoas menos en la pizza, el círculo se cierra con el guapísimo cartel original de "Odessa", setenterismo ilustrado para los que piensen, como yo, que la esvástica da mucho miedo, pero además es uno de los diseños más logrados de la historia.
CM
He encontrado ésto en la cacharrería. Seguro que dentro de unos años los carteles actuales tienen un aire muy de "la década de los... ¿cómo coño se llama esta década que vivimos hoy? ¿¿los años cero??", pero de momento, nos quedamos con los setenta, ¿verdad?
Setenta
No está mal solucionar así una de esas películas "colectivas" que tan de moda se están volviendo a poner. Parece un cuadro de Úrculo, pero sin sombreros.
Por casualidad me topé con este cartel (un teaser) que tal vez ni siquiera cumple la regla áurica del 70x100 pero que, con su toque Pulp y esos ojos de un actorazo como Robert Downey Jr., es uno de los más originales que he visto últimamente, y sin hacer cosas raras. Será que la peli ('El detective cantante', Keith Gordon, 2003) SÍ era rarita, y para compensar...
Sí, ya va, ya vaaaaa. Ya mismo rescatamos lo mejor del año pasado.Pero antes, aprovechando los aires (he-la-dos) de Uppsala, patria chica de Ingmar Bergman, aquí va este poster de "Persona" (1966) para despistar.Nada mejor que un rompecabezas (palabreja que está a la altura de esa otra maravilla que es "puzzle") para plasmar en un cartel esta rareza cuyos primeros planos a lo Leopoldo Pomés pesan como una sobredosis de tortillas en el Flash-Flash de BCN. Una genial idea, tal vez casual, para recrear la importancia en la peli del "montaje".CM
Paseando por 1984 (y juro que Orwell no tuvo nada que ver con ello), llegué hasta la puerta de un cómico que prometía mucho. Ya habíamos hablado alguna vez de que Woody Allen parece un tipo sin interés alguno por el diseño. Mira, mira.
Los suicidas del Golden Gate de San Francisco (si es que Superman lo ha vuelto a poner en su sitio), protagonistas de este documental con muy buena pinta, lo estarán pasando un poco peor, incluso, que los que hayan currado estos días. El cartel da miedo. Y no es de la DGT, pero casi mejor quedarse en casa.
Es una apuesta extraña, pero contundente. Siempre ha dado la impresión de que Woody Allen no se preocupaba mucho de todas estas cosas paralelas a lo que él considera que es su tarea como director. Pero esto es un cartelazo en toda regla, ¿o no? Y tiene que ver con sus eternos títulos de crédito en blanco y negro, presuntamente simples, pero de un gusto muy refinado. Que además, ¿a que sí?, nos encantan. Como este invento para "Interiores" (1978), una de sus películas menos populares.
En estos momentos de incertidumbre política, es bueno hacer historia. Este cartel de Plácido demuestra que, desde siempre, Polonia ha sido España.
Una película extraña, casi de culto, dirigida por George Lucas en 1970, cuando ni tan siquiera imaginaba la que iba a liar. "THX 1138", una historia con ecos de Gran Hermano (no el de Telecinco sino el de Orwell en "1984"), es la ópera prima del tipo que se inventó a Indiana Jones y nos metió en el embolao galáctico de "Star Wars". El cartel de la reedición del filme en DVD muestra cómo los seres humanos son rehenes de una inteligencia superior. Fácil: cartel impactante para un ejercicio de estilo.
Esta gozada de "filme" tiene un cartel que no está nada mal, pero es verdad que hay demasiados elementos e igual deberían haber jugado más con el observador en la cocina, en esa silla a la que todos se quieren subir; o con el trazado de líneas que representan los movimientos del sujeto; y con ese colorcillo verde cirujano que envuelve la película. De todas formas el naranjilla tampoco está de más, porque le da un aire cálido, que es como se supone que debe ser una cocina. El color y la luz son una maravilla en esta película.